"Joker": una cruel transformación hacia la locura



Un aspirante a comediante se transforma en el peligroso Joker en una obra de arte oscura y cruel, que invita a la reflexión permanente sobre una sociedad en llamas.

Ficha técnica
Género: Drama. Thriller psicológico.
Director: Todd Philips
Reparto: Joaquin Phoenix, Robert De Niro, Frances Conroy, Zazie Beets.
Estreno: 3 de octubre de 2019
Duración: 2h 2 min.

Sinopsis: Arthur Fleck es un hombre con el gran sueño de ser comediante, pero que no deja de ser humillado e ignorado por quienes lo rodean. Una serie de trágicos sucesos desembocarán en una transformación radical de su vida, para convertirse así en el temible criminal conocido como Joker.


Reseña
"Fuera de servicio". Así dice uno de los múltiples posters que precedieron al estreno de "Joker". Debajo se visualizan dos rostros: Arthur y Joker. Y lo cierto es que los sentimientos del personaje no podrían estar mejor representados. Después de todo "la locura es como la gravedad, todo lo que necesitas es un pequeño empujón", supo decir el Joker de Heath Ledger alguna vez. 


Joker. Guasón. Agente del caos. Como prefieras llamarlo, pero todos lo conocemos. Es nada más ni nada menos que el archienemigo de Batman en el universo DC, y un criminal que tuvo diversas interpretaciones en la pantalla. Pero la de Joaquin Phoenix es una actuación que enmudece al espectador en lo que se presenta como una historia de origen. 

La de Phoenix es una clase magistral que se roba cada escena y que construye una historia creíble y una experiencia de inmersión a los ojos del público. El actor es un pilar fundamental para contar esta historia, que goza de un protagonista complejo y golpeado constantemente por la sociedad. Todo se resume en la imagen de alguien que se fuerza a sonreír y a su vez llora.



La película es un retrato perfecto de la construcción de un psicópata. Perturbadora, dura, cruel y, más que "peligrosa", diría necesaria. Es un reflejo de las grandes fallas de la sociedad, y representa una crítica que invita a la reflexión durante horas e incluso días. Porque Ciudad Gótica está en llamas, porque las injusticias sociales y las reacciones violencias son características del día a día, y porque el sufrimiento no es exclusivo de la ficción. Y en este contexto está nuestro protagonista, un hombre que convive con una enfermedad mental y que es rechazado por su incontrolable risa. 

El límite al que se enfrenta la historia es delicado, pero mi percepción no es la de un filme que busca engrandecer las acciones de Joker. Es un villano y nos horrorizamos con sus crímenes, pero también nos sentimos afectados por las grandes tragedias de su vida. No son planteos excluyentes, y colaboran con la interpelación constante a un espectador que se siente incómodo en la butaca. Permite llevar a una persona desde la empatía y la tristeza hacia la vereda contraria, sin escalas ni advertencias.

Resulta interesante pensar que, sin Ciudad Gótica y algunas otras menciones al mundo de los superhéroes, la película funcionaría igual de bien. Porque la trama no abusa de las referencias ni depende de ellas, pero las utiliza en una dosis justa para generar un leve guiño al espectador.



Hacia el final la película es una locura sin vuelta atrás, y el efecto que genera podría describirse fácilmente como hipnótico. Y en ese momento nos damos cuenta de que todas las escenas fueron perfectamente colocadas para contar esta historia: una transformación. Y en este contexto, el ritmo elegido en el desarrollo es fundamental. Podría decirse que, al igual que sucede en la vida real, no pasa de un día para el otro. 

Es imposible hablar de "Joker" sin realizar una mención especial a un soundtrack que acompaña a la perfección cada momento, y coreografías de baile que expresan profundamente los cambios de Arthur hacia la locura. Por otro lado, la fotografía regala verdaderas obras de arte que generan un disfrute pleno de cada segundo. La edición, la dirección, la ambientación... cada decisión técnica se gana la mención de "obra maestra", que en este caso considero aplicable. Porque en un mundo donde el CGI y los efectos logran maravillas, "Joker" se sube al podio con una apuesta que triunfa desde las bases del séptimo arte: un equipo liderado por Philips que sabe qué quiere contar y cómo.

En mi humilde opinión, y sin ánimos de exagerar, "Joker" es una de las mejores propuestas de este año y pisa fuerte en dirección a los Premios Oscar. Es el resultado de una combinación perfecta de elementos para generar una película que perdure en tu mente tras retirarte de la sala. No hay forma de que esta oscura historia genere indiferencia.

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