ATM: El misterio de Jack, el destripador

 

A finales del siglo del siglo XIX, en pleno época victoriana en Inglaterra, una sucesión de asesinatos sembró miedo en el barrio londinense de Whitechappel. Comenzaba el verano de 1888 y el distrito bajo de East End, entremezclaba entre sus calles, alcoholismo, racismo, delincuencia y prostitución. Bajo esto contexto cometió su primer asesinato, Jack el destripador.

Mas de 12 crímenes en total se le adjudican al infame asesino, pero nos centraremos solo en las conocidas como “las cinco canónicas”, las victimas que se confirmaron fueron parte de los asesinatos de Whitechapel.

Cinco Canonicas

El 31 de agosto de 1888, el cuerpo de Mary Ann Nichols, alias Polly Nichols, fue descubierto hacia las 3:45 de la madrugada en Buck's Row por el chófer Charles Cross, de camino a su trabajo. Según el informe de el diario The Times, “Su cara estaba magullada y su garganta había sido cortada dos veces. Su estómago había sido abierto y cortado varias veces”. 

Durante la semana siguiente, se sucedieron otros tres asesinatos atribuidos a la misma persona. Sus víctimas compartían género y profesión, todas mujeres que se dedicaban a la prostitución.

Annie Chapman tenía 47 años en el momento de su muerte. Era consumidora habitual de alcohol y realizaba trabajos de costura, de fabricación, venta de ramos de flores y ejercía la prostitución. Chapman vivió durante los últimos meses de su vida en una casa de huéspedes en el número 35 de Dorset Street. 

Su cadáver fue hallado por John Davis, un anciano residente de la zona, a las 6 de la mañana del 8 de septiembre de 1888.  

Davis avisó a dos trabajadores que se encontraban en la zona. Estos hombres fueron quienes ataron su pañuelo alrededor de la cabeza de la víctima, al parecer, para que esta no se desprendiera del cuerpo, y así se mantuvo hasta que llegó la policía. 

Su cabeza estaba vuelta hacia la casa y su ropa había sido levantada por encima de su cintura. Su cara estaba cubierta de sangre, y sus manos estaban levantadas y dobladas con las palmas hacia la parte superior de su cuerpo, dando la impresión a los investigadores de que luchó por su vida

Elizabeth Stride, de 44 años de edad, pasó la última tarde de su vida limpiando habitaciones en la casa de hospedaje del número 32 de Flower and Dean Street, su lugar de residencia habitual los últimos seis años. 

Fue vista por última vez la noche del 29 de septiembre de 1888. Tres testigos la sitúan a diferentes horas acompañada por tres hombres distintos.  

El cuerpo de Elizabeth Stride fue descubierto pasada la medianoche del día 29 de septiembre en Dutfield's Yard. Quien la descubrió fue Louis Diemschutz, el encargado de un local adyacente al lugar. 

Elizabeth Stride sufrió un corte limpio en el cuello, similar al del resto de las víctimas. Pero, esta vez, no sufrió mayores mutilaciones. 

Más o menos en el mismo momento en que se descubrió el cuerpo de Elizabeth Stride en Dutfield’s Yard, otra prostituta llamada Catherine Eddowes, de 46 años, era liberada de la comisaría de policía de Bishopsgate. 

En el momento de su muerte, se mantenía viviendo con una nueva pareja, John Kelly, en el albergue de Cooney, donde además ejercía la prostitución de manera ocasional para poder pagar el alquiler. 

A las 8:30 de la tarde del 29 de septiembre, Eddowes había sido arrestada por escándalo público, pero fue liberada pocas horas después. Salió de la comisaría a las 0:55 de la madrugada, a ocho minutos a pie de Mitre Square, donde sería hallada muerta.

A la 1:30 de la madrugada, Eddowes fue vista por tres ciudadanos en el cruce de las calles Duke Street y Church Passage. Estaba acompañada de un hombre. Uno de estos tres ciudadanos, llamado Joseph Lawende, un poco más observador, pudo proporcionar más tarde a la policía una descripción de este acompañante: poseía la apariencia de un marinero y tenía unos 30 años. Tenía piel blanca y un pequeño bigote rubio. Llevaba un pañuelo rojizo, una chaqueta holgada y una gorra puntiaguda de tela gris. 

Quince minutos después de ser vista por última vez, Eddowes fue encontrada muerta en Mitre Square. La policía estima que el hombre descrito por Lawende era, con altísima probabilidad, Jack el Destripador. 

El asesino actuaba por segunda vez en una misma noche, con apenas una hora de diferencia. A la 1:45 de la madrugada el oficial Edward Watkins descubrió el cadáver mutilado de Catherine. 

Como las anteriores víctimas, su garganta había sido cortada. Además, le habían mutilado los dos párpados, parte de la nariz y la oreja derecha. Se le retiraron también el útero y el riñón izquierdo y sus entrañas habían sido depositadas sobre su hombro derecho. 

Esta demostración terrorífica del conocimiento anatómico de Jack ‘the Ripper’ hizo sospechar a la policía que, tal vez, se trataba de un profesional de la medicina, o, tal vez, de un carnicero. 

Mary Jane Kelly tenía aproximadamente 25 años en el momento de su muerte. Notablemente más joven, era la víctima que más se diferenciaba de las anteriores. Nació en Limerick, Irlanda; había vivido con su familia en Gales y llegó a Londres en 1884. Se casó, aparentemente, muy joven, a los 16 años; y se quedaría viuda poco después. La mayoría de los datos que se conocen sobre ella provienen de Joseph Barnett, un amigo que vivió con Mary Jane durante algunos meses. Los meses previos a su muerte estaba viviendo en varios alojamientos de Dorset Street, y trabajaba como limpiadora y ejerciendo la prostitución. Se dice que solía cantar canciones irlandesas a sus clientes. 

La última persona que vio con vida a Kelly fue Mary Ann Cox, una prostituta viuda de 31 años, a las 11:45 de la noche del 8 de noviembre. Vio a Mary caminando junto a un hombre de unos 35 o 36 años, vestido con un abrigo largo y un sombrero; tenía la cara manchada y pequeños bigotes laterales y color zanahoria. 

Cox vio a Mary Jane entrar en su habitación con el hombre misterioso. Ambas se saludaron y Cox escuchó cantar a Kelly desde el interior de su habitación. Una hora después, a eso de la 1:00 de la madrugada del 9 de noviembre, Cox volvió a pasar por delante de la habitación de Kelly, escuchándola cantar. Media hora más tarde, Cox ocupó junto a un hombre la habitación inmediatamente superior a la de Mary Jane, y ya no pudo escuchar nada, y tampoco vio a nadie entrar o salir.  

El propietario de los apartamentos, John McCarthy, envía a Thomas Bowyer a cobrar el dinero de la renta de Mary Kelly a eso de las 10:45 de la mañana. Al llamar a la puerta y no recibir respuesta, corrió las cortinas desde el exterior, descubriendo el cuerpo de la mujer brutalmente mutilado. 

La brutal mutilación de la joven supone el crimen más desagradable y terrorífico de este listado. Toda la superficie del abdomen y los muslos había sido extraída, y la cavidad abdominal vaciada de sus vísceras. Los pechos fueron cortados, los brazos mutilados y la cara, hecha trizas. Lo tejidos del cuello fueron cortados hasta el hueso. Las vísceras fueron encontradas en varias partes de la habitación. El corazón estaba ausente. 

Esta carnicería, un poco más descuidada que las anteriores, hizo dudar a los expertos sobre que la persona que asesinó a esta mujer fuese un experto en anatomía. 

La ropa de Mary Jane Kelly estaba cuidadosamente doblada en una silla y sus botas se encontraban frente a la chimenea. El fuego, al parecer, había sido avivado por el asesino por algunas prendas de la víctima.

Otras dos posibles menciones

La policía solo vinculo estos cinco casos a Jack The Ripper, pero entre 1888 y 1891 la prensa le sumo mas casos al despiadado asesino. Antes del Polly Nichols, hubo al menos otros dos casos, que podrían tomarse como parte del listado de víctimas. Emma Elizabeth Smith, quien sobrevivió al ataque, pero murió poco después, debido a las secuelas que le había producido el mismo. Martha Tabram, que fue acuchillada con violencia en el barrio en cuestión. Hoy en día, estos dos asesinatos no son considerados canónicos, ya que el modus operandi del asesino fue distinto. Pero si lo tomamos con una acción en escala, estos podrían haber sido la antesala a las cinco canónicas.

A finales de siglo, algunas voces cuestionaban que los hechos fueran perpetuados por una sola persona, esto se daba debido a la fama del barrio como uno peligroso. Mas allá de los esfuerzos de la policía y la infinidad de teorías aun hoy, 132 años después, todavía no se sabe con certeza quien fue Jack, el destripador.

Perfil del asesino

¿Pero cómo era el perfil de este asesino? Durante todo este tiempo que estuve investigando sobre los asesinatos de Whitechappel, como se los denominaba, lo que mas me generaba intriga, más allá de lo gore de sus crímenes, era tratar de ver quien podría ser esta persona o al menos llegar a un perfil aproximado.

En lo que a mi respecta, era un hombre, de 30 a 45 años, una persona orgullosa de su trabajo, con un destacado odio interno en contra a las mujeres, probablemente abandonado por su madre, o con una madre que muere cuando él es chico o un primer amor con una posible situación de infidelidad. O una madre abusiva, en términos de abuso de poder, con quizás un padre ausente, o abocado al trabajo. Era una persona muy inteligente, adinerada y eligió Whitechappel, ese era su lugar, su terreno, lo conocía, se sentía seguro, se sentía arrogante en ese barrio. ¿Por qué se detuvo? ¿Se mudo? ¿quizás estaban acercándose a la persona que era? Estos son algunos de los interrogantes que trataremos de delimitar hoy.

Los sospechosos

Siempre se hablo sobre Jack, que era una persona con cierta educación en medicina o similares, por la precisión con la que removió los órganos de sus víctimas. Arme una lista de sospechosos más delimitada ya que la lista original tiene más de 200 nombres entre los cuales se encuentran, Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las maravillas, Walter Sickert, el famoso pintor, Alberto Víctor, Duque de Clarence y nieto de la reina Victoria, entre otros. Pero nos centraremos en los que más se ajustan a este perfil y los que tienen más posibilidades de ser el asesino.

 Montague John Druitt

Aunque no hay evidencia concreta y científica en su contra, el hecho de que los asesinatos perpetrados por Jack El Destripador en el East End de Londres finalizarán luego del suicidio de Druitt fue evidencia suficiente para convencer al detective Melville Lesie Macnaggten de que Druitt era quien se encontraba detrás de estos terribles asesinatos. Montague John Druitt era un hombre educado, egresado de Oxford y proveniente de una buena familia, aunque algunos creían que era «sexualmente enfermo». Nació en Wimborne Minster, Dorset; y trabajó como maestro asistente en Blackheat, Londres.

Expertos creen que Druitt se encontraba detrás de los brutales asesinatos de Whitechapel, en principio por ser residente de la localidad (Druitt vivía a unos cuantos kilómetros de Whitechapel, al otro lado del río Támesis). También fue visto cerca de la zona en varias de las ocasiones en las que los asesinatos fueron perpetrados.

El 9 de noviembre de 1888 (siete semanas después del asesinato de Mary Jane Kelly, el cual se cree que fue el último asesinato de Jack El Destripador), fue hallado el cadáver de Druitt flotando en el río Támesis. Los investigadores del caso creen que se trató de un suicidio y que para el momento en el que fue encontrado, el cadáver ya había pasado algunas semanas en el fondo del río… Aproximadamente el mismo tiempo que había transcurrido desde el asesinato de Mary Jane Kelly.

Carl Feigenbaum

Alemán de 54 años de edad y marinero mercante, Carl Feingenbaum es otro de los sospechosos de ser el famoso asesino Jack el Destripador. Feingenbaum era conocido por ser un verdadero psicópata que, de hecho, ya se había declarado culpable de mutilar a unas cuantas mujeres ¡Incluso su abogado creía que Feingenbaum era realmente Jack El Destripador!

Durante su vida Feingenbaum fue conocido por diferentes pseudónimos, y por ser un marinero mercante que trabajaba en algunos de los botes que atracaban en las cercanías de Whitechapel. Diversos registros prueban que Feigenbaum se encontraba trabajando en Whitechapel todas las noches en las que Jack El Destripador cometió algún asesinato, y tanto él como algunos colegas habrían sido vistos en los burdeles cercanos a la zona.

Luego de que Feingenbaum emigrara a América, aproximadamente en 1890, fue arrestado y condenado a la silla eléctrica por asesinar a una mujer de nombre Julianna Hoffman. Los expertos consideran que hubo muchas similitudes entre el asesinato de esta mujer y aquellos perpetrados por Jack El Destripador en Londres.

Francis Craig

En los últimos años, algunas de las personas que se mantienen interesadas en la resolución de este caso, han empezado a creer que el esposo de Mary Jane Kelly (Francis Spurzheim Craig) era quien se encontraba detrás de estos terribles asesinatos.

Craig trabajaba como reportero durante la época en que estos asesinatos se llevaron a cabo, incluso era él quien cubría las investigaciones y avances de la policía con respecto a este y otros casos similares que ocurrieran en el East End de Londres. Además, algunas personas sugirieron que Craig sufría de una enfermedad mental, específicamente un trastorno de personalidad esquizotípico.

Craig nació en el año 1837, y era hijo de un muy bien conocido reformador social victoriano. El sospechoso, solía vivir en Whitechapel, específicamente en el Mile End Road, que se encuentra a aproximadamente unos siete minutos del lugar en el que Jack The Ripper cometió su primer asesinato. Por si fuera poco, en 1884 Craig contrajo matrimonio con Elizabeth Weston Davies, quien se presume solía ser una prostituta que trabajaba bajo el alias de “Mary Jane Kelly” (la última víctima de Jack El Destripador).

Las hipótesis planteadas sugieren que en el momento en el que Craig descubrió que su esposa trabajaba como prostituta, ella huyó al East End para ocultarse de él haciendo uso de su pseudónimo. Craig empezó a planificar el asesinato de su esposa, pero disfrazó su participación asesinando previamente a otras prostitutas de la zona.

Walter Sickert

En el libro Portrait Of a Killer: Jack The Ripper- Case Closed (Retrato de un Asesino: Jack El Destripador- Caso Cerrado), la autora Patricia Cornwell señala al artista Walter Richard Sickert como el verdadero Jack El Destripador, e incluso asegura haber encontrado ADN como evidencia vinculante entre Sickert y al menos una de las cartas redactadas por Jack El Destripador. Pero desde aproximadamente la década de 1970, antes que este libro saliera a la luz pública, ya se había señalado a Sickert como posible sospechoso.

Sickert nació en Munich en 1860 y emigró a Londres junto a su familia en el año 1869. Sickert era conocido por pintar prostitutas, incluso hay quienes creen que introdujo en muchas de sus obras de arte algunas pistas y símbolos referentes a los asesinatos de Jack El Destripador. Expertos en el área aseguran que el parecido entre estas pistas y las verdaderas escenas del crimen es tanto, que solo el verdadero asesino pudo haberlas pintado.

Otro dato de interés es la creencia de que Sickert era impotente debido a la gran cantidad de cirugías que le habían realizado en el pene, esta característica coincide con la propuesta por muchos expertos, quienes sugieren que Jack El Destripador seguramente padecía algún tipo de impotencia sexual que explica el hecho de seleccionar prostitutas como sus víctimas (muchos asesinos seriales a lo largo de la historia han sido impotentes o han padecido de algún tipo de problema sexual y el acto de asesinar «se convierte en la única manera de ser sexualmente satisfecho»).

Cornwell encontró muestras de ADN mitocondrial en muchas de las cartas escritas por Jack El Destripador, que también coincidían con algunas de las escritas por Sickert. Sin embargo, esta no fue evidencia suficiente para convencer a los expertos de que él fuese el asesino serial conocido bajo el alías de Jack El Destripador. Desafortunadamente Sickert falleció en 1942, llevándose con él muchos de sus secretos.

Algunos de los más prestigiosos oficiales de la policía creían que el barbero polaco, Aaron Kosminski era el culpable de los asesinatos cometidos por Jack El Destripador en Londres, y el hecho de que su ADN mitocondrial se haya encontrado en el cuerpo de Catherine Eddowes, sin duda permite dudar de su inocencia.

Kosminski, de nacionalidad rusa y religión judía, nació en algún momento entre 1864 y 1865. Se mudó a Londres a principio de la década de 1880; y residió y trabajó en Whitechapel precisamente en la época en la que fueron perpetrados los asesinatos.

Aparentemente Kosminski despreciaba a las mujeres y tenía “tendencias homicidas”. Incluso fue internado en un hospital psiquiátrico en el año 1889, en el que murió pocos años después.

Algunos registros policiales de la época revelan que este hombre era sospechoso de los asesinatos cometidos, aunque no fue formalmente señalado como sospechoso hasta unos años después.

Las notas manuscritas del inspector en jefe de la policía de la época, Donald Swanson, fueron entregadas al museo negro de Scotland Yard, y ellas se puede ver que el Inspector había escrito, “polaco judío,” como una de las posibles características de Jack y a su vez, el nombre de Kosminski aparece como sospechoso.

Uno de los últimos sospechosos que voy a hablar antes de pasar a mis dos estelares, es James Maybrick, un comerciante de algodón, que no encaja para nada en el perfil, pero que pasa a esta lista, por el simple hecho que, en 1992, surge un diario que supuestamente perteneció a esta persona. En dicho anotador, relataba los crímenes y confesaba ser, Jack The Ripper, pero en estos relatos, no se aportaba nada nuevo a los asesinatos y su origen es dudoso, porque la tinta utilizada en el diario, no era de la misma época.

HH Holmes

Ahora vamos a ir a uno de mis favoritos, esta teoría es bastante reciente porque involucra a otro asesino serial de mucha notoriedad, pero distinta locación. Hablamos del Diablo Blanco de Chicago, H.H. Holmes y la posibilidad de que él haya sido, Jack el destripador.

Durante la última década de 1800, hubo un asesino serial que aterrorizo las calles de Chicago, con un elaborado hotel, trampa de muerte, construido en tres pisos que ocupaba una cuadra entera, ubicado en la calle Oeste 63, su nombre fue H.H. Holmes, un nombre que se puso el mismo por su admiración a el detective ficticio, Sherlock Holmes. Su nombre original fue, Herman Webster Mudgett. Holmes confeso matar a 27 personas en el Castillo de Asesinatos, pero se cree que sus víctimas suman más de 200.

Holmes, construyo su guarida devenida en hotel, por partes. Este lugar no tenía una construcción convencional, era “raro.” Muchos de los huéspedes que se hospedaban en el Murder Castle, terminaban perdidos en el mismo edificio y ese era el objetivo. Para poder llevarlos a las trampas y asesinarlos. Había habitaciones donde entrabas y no podías salir, las victimas morían de hambre y deshidratación. Construía una parte, despedía a los trabajadores, contrataba nuevos. De esta manera, nadie sabia a ciencia cierta los recovecos del Hotel. Tenia un subsuelo, una especie de incinerador, donde tiraba los cuerpos, eliminando evidencia. Por eso, solo confiesa haber matado 27, personas, las que el pienso llegaron a encontrar, el resto no se sabe con certeza, pero se estima llego a las 200 víctimas. Era una persona que siempre estuvo fascinada por la muerte, mutilaba animales, robaba cuerpos y sedujo y mato a innumerables mujeres. Fue el primer asesino serial de Norteamérica, pero quizás el nuevo continente no fue su único lugar de cacería…

A sus cuarenta años, Jeff Mudgett, un abogado californiano descubre un horrible secreto familiar, su tátara abuelo fue Herman Mudgett, conocido como HH Holmes. Jeff sospecha que Holmes viajo a Inglaterra para la época en que se cometieron los asesinatos de Jack, el destripador.

Como base a esta teoría, el abogado, se apoya en dos textos de dos diarios que heredo de Holmes, que detallan su participación en el asesinato y mutilación en Londres, de aquellas prostitutas. Y, además, cree, que su abuelo no murió ahorcado en 1896, sino que fue una persona engañada por él, que fue llevado a la orca en su lugar.

De acuerdo, con los diarios de Mudgett, su tátara abuelo estuvo presente en Londres con uno de sus asistentes, durante los asesinatos de Whitechappel. El diario describe secciones de entrenamiento, en como matar prostitutas y mutilarlas para causar una especie de sensacionalismo en el país. El intento de Holmes para hacer esto era crear una especie de distracción, para poder el hacer sus propios asesinatos y cosechar órganos de las mujeres de clase alta, donde extraía los ovarios de estas mujeres supuestamente, que contenían hormonas saludables, con las que el crearía un serum de la juventud que le permitiría vivir mas tiempo de lo normal.

Hay una lógica en la teoría de Jeff. Los que se oponen indican que el modus operandi de ambos era distinto, que Holmes era metódico y estructurado, por el contrario, Jack, era casi histérico en sus asaltos, eran violentos. Lo que argumenta Jeff, es que era la forma para sacarlos de la pista de Holmes y su secuaz

Charles Cross alias Charles Lechmere

Y nos queda un ultimo sospechoso, alguien que fue testigo, en el asesinato de Mary Ann Nichols, Polly, la primera víctima. El la madrugada del 31 de agosto, la policía encontró a un hombre junto al cadáver de Polly, que manifestó haber descubierto el cuerpo cuando transitaba en la calle. Dijo llamarse Charles Cross, dejo su dirección y se marchó. La policía lo dejo ir.

Posteriormente la policía intento ubicar al testigo en la dirección brindada, pero no tuvo suerte. Ningún Charles Cross vivía por la zona. Con lo cual el testigo fue descartado. Sin embargo, cien años después un periodista y un criminalista, se dedicaron a investigar a todos los testigos involucrados, y fueron a la dirección señalada por Cross. Descubrieron que la casa le pertenecía a Charles Lechmere. Un chofer de un camión, que transportaba, carne. Y salía todas las mañanas a hacer su trabajo. Es muy interesante notar que Lechmere utilizaba dos rutas para llegar a su trabajo, que son las calles donde se produjeron los asesinatos, excepto dos muertes, ocurridas coincidentemente cerca de la casa de su madre. Nadie pensaría nada raro al ver a Lechmere cubierto en sangre, o con sangre en su ropa, ya que, en su trabajo, seguramente se mancharía con dicho elemento de los animales que transportaba.

Lo que pude averiguar sobre Charles Lechmere, es que, de la niñez, se sabe que nunca conoció a su padre biológico, su madre tuvo varios maridos, de los cuales tuvo que soportar maltratos. La madre era bastante dominante y vivió con ella o cerca de ella siempre. Antes de los crímenes Charles tuvo problemas con su madre y con una de sus hijas, era casado, de 39 años de edad y tenia 12 hijos. Vivía en Whitechappel, conocía cada calle del barrio con la palma de su mano. Por su ocupación, entregando carne a los carniceros de la zona, trabajo que realizo por 20 años, tenia razones de transitar con su camión en la madrugada sin despertar sospechas. Charles Lechmere, ciertamente entra en el perfil de Jack, the ripper. El es lo mas cercano que tenemos a alguien que podemos chequear casi todas las casillas. Problemas con la madre y una de sus hijas, problemas con las mujeres. Acceso sin sospechas a las rutas donde se cometieron los asesinatos, debido a su trabajo. El doble asesinato, de Elizabeth Stride y Catherine Eddowes se sucedieron cerca a la casa de su madre. Conocía los movimientos de barrio, a que hora se levantaban los vecinos de la zona. La policía no pareció tomarlo como sospechoso, ya que pasaba desapercibido, incluso al encontrarse parado al lado de la primera víctima. Estaba cómodo en Whitechappel, era su lugar y esa comodidad le dio la posibilidad de poder hacer lo que quiso con las mujeres.

Charles Lechmere fue propuesto como Jack, el destripador por el periodista Christer Holmgren y el criminólogo, Gareth Norris en el documental para Canal Cinco británico, Jack the Ripper: The Missing Evidence

Conclusion 

Holmes, estuvo bastante cerca de llevarse el puesto numero uno. Su perfil como asesino serial, su hotel Castle Murder, su profesión como médico, y la posibilidad que estuviera en Londres para el momento donde se cometieron los crímenes, son hechos contundentes, pero sumamente circunstanciales, ya que nuestra teoría se basa en un diario que no sabemos a ciencia cierta si perteneció a Holmes o no. Por su parte, Charles Lechmere, tuvo motivo y oportunidades suficientes, además del conocimiento para realizar los cortes y le extirpación de los órganos de las víctimas. Se creía que era un doctor, pero un Médico asesino, pienso yo tendría más estructuras, sería más prolijo. Mas como Holmes. Sin embargo, Jack era violento. Sus escenas del crimen también lo eran.

Quizás Holmes viajo a Londres para poner en practica sus métodos y perfeccionarlos, o quizás la pelea que Lechmere tuvo con su madre y con su hija fue el detonador para el nacimiento de Jack, The Ripper. En el día de hoy la pregunta no sería ¿Y si fuera cierto? Porque sabemos que los asesinatos fueron reales, la pregunta hoy es ¿Y si fuera él?

 

 

 

 

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